Uruguay y Holanda protagonizan el primer duelo semifinal de la Copa del Mundo.
Si bien ninguno era favorito, las perspectivas de las dos selecciones se vislumbran totalmente diferentes.
Uruguay-Holanda
Por un lado están los charrúas, quienes llegan desfondados por el desgaste que representó el combate con Ghana en cuartos. Por si la condición física fuera poca cosa, el equipo celeste afronta su sexto partido con las bajas seguras por sanción de Luis Suárez y Jorge Fucile y las lesiones de Diego Lugano y Diego Godín.
Tanto dentro del combinado como en el entorno existe la sensación de que el trabajo está hecho y, aunque suene a mentira, hay un ambiente de derrotismo.
El lado holandés es totalmente diferente. Han jugado 5 partidos y han ganado todos y cada uno, el último frente al eterno favorito Brasil.
La recuperación de Robben y su espectacular estado de forma tienen al cuadro naranja con toda la confianza de vencer a su amarga historia. El extremo no está sólo. Sneijder, Kuyt, Van Persie, Van Bommel o Stekelenburg han tenido un gran mundial y han sido importantes. Su aparente fragilidad defensiva ha sido bien custodiada por la pareja De Jong (suspendido y cuyo lugar tomará De Zeew)- V.Bommel. Adelante hay calidad de sobra y si no llegan a la final será el colmo de sus fracasos mundialistas.
España-Alemania
La final adelantada.
Así se ha catalogado (me parece que injustamente) a éste partido. Un ejemplo de ello es que los invictos están en la otra semifinal.
Pero lo cierto es que el nivel de juego que nos pueden mostrar estas selecciones es altísimo, particularmente por la manera diferente en que buscan el arco rival.
Los españoles basan su juego en la posesión. A muchos les parece una belleza el "tiqui-taca" pero lo único cierto es que no parece tan refinado como el de la Eurocopa que hace 2 años le ganaron precisamente a los teutones. En toda España detestan el doble pivote impuesto por Del Bosque (casualidad o no, los cuatro semifinalistas juegan con dos escudos). Algunas piezas claves (Xavi, Torres, Casillas) no parecen en su mejor forma y además de Villa, Iniesta deberá cargarse el equipo a las espaldas. De lo contrario el rival alemán le quedará grande.
La Manschaaft por su parte ha sorprendido a propios y a extraños con la verticalidad de su juego y lo juvenil de su escuadra. Los Lehmann, Ballack o Frings han cedido la estafeta a Schweinsteiger, Özil y Müller, actuales referentes del juego alemán. De lo que quedan dudas es sobre cómo podrá reaccionar si empieza perdiendo, ya que el contragolpe se ha convertido en su sello distintivo, aprovechando la velocidad endiablada de Müller, la verticalidad de Podolski y las asistencias de Mesut.
Si marca el primer gol, es casi un seguro de victoria y hasta de goleada (4-0 a Australia, 4-1 a Inglaterra, 4-0 a Argentina).
Pueden extrañar a Thomas Müller (sancionado) aunque hay calidad en el banco y de sobra (Kroos, Marin o Trochowski)
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